sábado, 10 de mayo de 2014

Lecciones de Costura

Tenía el patio lleno de flores que parecían de juguete. Cada vez que la visitaba, nos sentábamos debajo de la enredadera para charlar.
Siempre pensé que era maravilloso que ella pudiera hacer su propia ropa, y claro, también me hacía ropa a mí.
Desde muy pequeña, admiraba esa transformación mágica que se producía en varias etapas. Desde que me mostraba la tela extendiéndola sobre la mesa y acariciándola suavemente, hasta que la obra descansaba muy prolija en alguna de las perchas de madera.
¡De cuantos trozos de tela, ella hizo preciosos vestidos!
Aún conservo la sensación de alegría que me causaba abrir los cajones de su máquina de coser, llenos de hilos de colores, botones, dedales y artefactos de metal.
De vez en cuando, me invitaba dulcemente a sentarme a su lado. Mientras ella cosía yo jugaba con los retazos de tela. Pero lo interesante era escuchar cómo iba comentando los pasos que hay que seguir, uno por uno, con voz tranquila y paciente. Tal como decía, “para coser hay que ser paciente, y el nudo final es importantísimo. Hay que hacerlo bien así no se descose”.
Entre moldes de papel  sobre  telas de bellos colores se pasaban las tardes, que siempre incluían una exquisita merienda de café con leche y masitas con forma de animales.
A veces me hacía practicar hilvanando alguna prenda, y yo siempre le preguntaba lo mismo: “Abue, ¿porque tengo que hilvanar si después este hilo se saca?”. Y ella volvía a decirme entre risas “el hilván es lo que te guía cuando tenes que coser con la máquina evitando que la tela se mueva”.
Quién iba a decir en aquel entonces que yo guardaría esas palabras con tanto cariño...
Por las tardes ella retorna a mí como una foto mental perfecta y de gran tamaño, en donde la luz del día le ilumina la sonrisa y hace de sus ojos celestes el espejo de mi amor.
Es que ella me enseñó que hay que tomar la vida como si fuese una tela de máxima calidad, y hacer con ella un hermoso vestido.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mi primer libro!

  Comprar libro  La dirección de la cura Envíos al interior de Argentina y al exterior.